Cómo reciclar el vidrio

El vidrio puede reciclarse de forma indefinida, no debe ir a la basura algo de vidrio que se haya roto, o una botella cuyo contenido se haya terminado. Siempre debe ser depositado en un contenedor especial para reciclar el vidrio.

El vidrio ocupa mucho espacio y es pesado, por lo que requiere un gasto mayor de energía en el transporte y en el tratamiento de esos desechos. El vidrio es ciento por ciento reciclable, no hay límite a la cantidad de veces que puede reciclarse. Además, es un material peligroso y está prohibido, por ejemplo, echarlo en los ductos de basura de los edificios. Por otro lado, su descomposición demora miles de años en la naturaleza, por lo que no debe ir jamás a la basura y terminar en los vertederos.

El proceso de reciclaje del vidrio requiere de unos hornos especiales que lo vuelven a fundir, pero antes de ello se necesita de una selección fina. En las plantas de reciclaje de vidrio se realiza un tratamiento del vidrio donde es limpiado de impurezas y separado por color.

Así, antes de poder ser reciclado, el vidrio es tratado y lavado para eliminar todo tipo de impurezas, como grasas, papel, tapas, restos de líquidos, etc. Luego es triturado hasta convertirlo en pequeños trozos, que son pasados por imanes para retirar cualquier tipo de metales que puedan quedar. Lo que queda es enviado a las calderas donde es fundido a unos 1600 grados centígrados, y mezclados con arena, hidróxido de sodio y caliza, para posteriormente volver a ser moldeado en nuevos productos como botellas y otros envases de vidrio.

Los contenedores verdes para reciclaje de vidrio situados en la vía pública, así como nuestros contenedores azules en edificios, condominios, vidrierías y restaurantes, sirven para recoger únicamente los envases de vidrio que todos consumimos diariamente (botellas de vidrio de todo tipo, tamaño y color; frascos de alimentos como conservas, mermeladas y colados; envases de aceite; medicamentos; frascos de perfumes; vasos y vidrios rotos). Hay otros materiales, como pueden ser la cerámica, loza u otros tipos de vidrio (parabrisas), vidrios con plástico incorporado (laminado), espejos, ampolletas o tubos fluorescentes, que al tener una composición distinta a la del vidrio de los envases, deben ser depositados en otros lugares, pero destinados no para el reciclaje.

El vidrio que colocarlo en los contenedores limpios (es suficiente un enjuague, principalmente para evitar malos olores en los contenedores y problemas con la comunidad), sin tapas ni corchos, y da igual si está entero o roto, al tirarlo en los contenedores igual se romperá y finalmente todo se muele. Lo principal es colocar sólo vidrio y no otros materiales como los nombrados anteriormente, y menos plásticos, bolsas y otro tipo de basura.

De esta forma, el proceso de retiro, limpieza y reciclaje del vidrio se hará de mejor forma y mucho más eficiente.